Puerto Rico 13 febrero 2019

Advertencia de empleados federales

Ante el acecho de un nuevo cierre federal, solicitan al gobierno local que sea más ágil con las ayudas

Ante la posibilidad de que el gobierno federal cierre nuevamente el viernes, los empleados federales en la Isla urgieron al gobierno estatal a ser más proactivo con las ayudas que ofrezca, contrario a lo que sucedió en el anterior cese de labores que duró 35 días, el más largo en la historia de Estados Unidos.

Varios sindicatos que representan aquí a empleados federales ofrecieron ayer una conferencia de prensa para expresar preocupación por la posibilidad de que el gobierno federal vuelva a cerrar cuando concluyan las tres semanas de tregua decretadas entre el presidente Donald Trump y el Congreso.

El nuevo detente de funciones continuó en suspenso a pesar de que legisladores demócratas y republicanos llegaron a un acuerdo tentativo el lunes que garantiza el dinero para construir una parte del muro que reclama Trump.

Sin embargo, ayer el presidente expresó su insatisfacción con el acuerdo y no dijo si lo firmaría. “No puedo decir que esté feliz”, indicó en una reunión del gabinete.

Según el Washington Post, el acuerdo asegura $1,400 millones para colocar barreras fronterizas en un tramo de 55 millas. Trump reclama $5,600 millones para el muro de unas 200 millas entre Estados Unidos y México. Reiteró ayer que ante ese panorama no descarta declarar una emergencia nacional para reasignar fondos militares o de desastres naturales hacia la construcción del muro. “Estoy considerando todo”, comentó.

Con las cuentas atrasadas

En la conferencia de prensa, los líderes de los empleados federales en la Isla expresaron que muchos no han logrado ponerse al día con sus deudas luego de estar dos quincenas sin cobrar. Otros, como los empleados que ofrecen servicios por contrato, todavía no han cobrado lo que dejaron de devengar durante el cierre.

“A nosotros se nos niega el derecho a la negociación colectiva, se nos niega el derecho a la huelga. Sin embargo, el gobierno, cuando no se pone de acuerdo para un presupuesto, utiliza a los empleados federales de rehenes”, dijo Rafael Arroyo, representante de la local de empleados unionados de la Administración del Seguro Social.

Brenda Reyes, de la local que representa a los empleados de la Agencia federal de Protección Ambiental (EPA, por sus siglas en inglés), indicó que la ayuda del gobierno aquí no llegó hasta que hicieron el reclamo en los medios. Para cuando se aprobó, aseguró que ya era tarde.

Sostuvo que observó a muchos empleados federales pidiendo la amnistía en el pago de la factura de la Autoridad de Energía Eléctrica (AEE).

Javier Cestero, de la local de la Administración de Seguridad en el Transporte (TSA, por sus siglas en inglés), solicitó que —en caso de que el gobierno federal cierre nuevamente— “que el gobierno no sea reactivo. Que sean proactivos”.

“Cuando se anunciaron las moratorias se anunció que el gobierno iba a abrir y ya era tarde”, puntualizó Cestero.

El 24 de enero, el gobernador Ricardo Rosselló anunció una serie de medidas para ayudar a los empleados federales afectados por el cierre. Esto incluyó permitir que recibieran los beneficios del desempleo y del Programa de Asistencia Nutricional (PAN), así como moratorias en el pago de las deudas al gobierno y las cuentas de la luz y el agua.

Al otro día, Trump y el Congreso llegaron a un acuerdo para reabrir el gobierno federal, pero por tres semanas que están por concluir.

Las organizaciones sindicales anunciaron, además, que el viernes estarán frente al Tribunal Federal desde las 3:00 p.m. para “exigir respeto a los empleados del gobierno federal” y agradecer al pueblo la ayuda que brindó durante el cierre.

Duro golpe

Cestero afirmó que este cierre parcial del gobierno y la falta de un salario afectó financiera y emocionalmente a los empleados federales y a sus familias. Recordó que muchas de estas familias están compuestas por dos trabajadores federales, por lo cual estas casas se quedaron sin sustento.

EL VOCERO solicitó una reacción de La Fortaleza a los señalamientos de los trabajadores federales y al cierre de esta edición no se había recibido.

“Nosotros somos seres humanos y vivimos cheque a cheque”, dijo Cestero. l aeropuerto internacional Luis Muñoz Marín no se registraron muchas ausencias de empleados de TSA, como sí ocurrió en otros aeropuertos como La Guardia en Nueva York, donde los vuelos se vieron afectados.

Iris Álvarez, portavoz de los empleados unionados del Fuerte Buchanan, dijo que se sienten como “objetos de juego en una guerra de poderes”.

Una de las alternativas que ha trascendido es la posibilidad de que el presidente norteamericano utilice parte del dinero asignado a Puerto Rico para construir el muro en la frontera sureña.

José Rodríguez Báez, presidente de la Federación de Trabajadores de Puerto Rico, indicó que su matrícula no respalda esta alternativa.

“La solución no puede ser a consecuencia de perder los ingresos de los empleados federales, los servicios que prestan, pero además tampoco pueden estar en juego los fondos de reconstrucción para nuestro país”, afirmó.

Fuente: elvocero.com

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