AEE 01 septiembre 2021

Averías y consumo desatan crisis en el servicio de energía eléctrica de Puerto Rico

En plena temporada pico de demanda, tres unidades principales de generación salieron de servicio, un escenario que ni la AEE ni LUMA Energy contemplaban

Ni la Autoridad de Energía Eléctrica (AEE) ni LUMA Energy esperaban que, justo en los meses de mayor demanda energética –agosto y septiembre–, tres unidades principales de generación estarían fuera de servicio, lo que explica por qué entre 500,000 y 550,000 clientes experimentaron apagones ayer y el lunes y volverán a quedarse sin luz hoy y mañana.

Para evitar una crisis mayor, la AEE puso en servicio algunas de sus turbinas de gas en Cambalache (Arecibo), Mayagüez, Daguao (Ceiba) y Jobos (Guayama). Estas turbinas funcionan con destilado liviano (diésel), que es más caro que el búnker C que queman las unidades principales de generación. Por lo tanto, su uso actual tendrá un impacto en la próxima revisión de la factura de luz, porque la AEE recobrará el gasto, admitió el director ejecutivo de la corporación pública, Efran Paredes, en entrevista con El Nuevo Día.

“Cuando hagamos la reconciliación para los próximos tres meses, se va a ver el efecto, particularmente, en la cláusula de ajuste por combustible”, dijo Paredes.

La última palabra sobre aspectos tarifarios la tiene el Negociado de Energía de Puerto Rico, como ente regulador independiente de la AEE y LUMA.

“No puedes planificar”

Por otro lado, Paredes explicó que la unidad #2 de Aguirre, de 450 megavatios, salió de operación a finales de julio como parte de un mantenimiento programado. “Ya estaba en agenda y se espera que la tengamos disponible a finales de esta semana. Se están haciendo pruebas al generador de liqueo”, expresó.

Agregó que la unidad #1 de Aguirre está inoperante desde el domingo por “un problema con una bomba de combustible”. “Ya se identificó la parte de reemplazo y se está trabajando en turnos de 24 horas para repararla. También, debe estar en línea el fin de semana y serían 420 megavatios”, anticipó el funcionario.

En cuanto a la unidad #6 de Costa Sur, contó que está fuera de servicio desde el 20 de agosto por “una rotura de turbina”. Describió la reparación como “un trabajo mayor”, e informó que personal de General Electric verificará qué pasó, ya que la unidad “se reconstruyó completa” tras el terremoto de enero de 2020 y se puso en operación en febrero pasado. “Seis meses después falló y nadie esperaba que fallara. General Electric nos debe contestar qué pasó, pero estimamos que esta recuperación va a demorar meses”, dijo.

De acuerdo con Paredes, la unidad #3 de Palo Seco, de 200 megavatios y que está inoperante desde el lunes “porque tiene la caldera rota”, entraría en servicio esta misma tarde o mañana, una vez se complete la soldadura. Sobre la unidad #9 de San Juan, explicó que “está operando limitada por un problema con un abanico para enfriamiento”.

“Puedo sacar una unidad para darle mantenimiento y lo hago con la expectativa de que voy a tener tres unidades grandes aún en servicio. Si pierdo una de esas unidades, aún puedo manejar la contingencia y quedarme finito (en generación). Pero, al perder más, dos o tres contingencias, no puedes planificar, y eso fue lo que pasó aquí. Es una posición difícil, pero la estamos manejando con la mayor seriedad y urgencia posible”, subrayó, al reiterar que los apagones continuarán, al menos, hasta mañana.

Dos horas, en promedio

En la misma línea, el director de Proyectos del Departamento de Operación del Sistema de LUMA, Gary Soto, indicó que la salida de las tres unidades principales de generación supone un déficit de 1,280 megavatios, “y no hay manera de que nadie se prepare para algo así”.

“Una pérdida de más de mil megavatios no es un plan de trabajo a nivel de nuestro programa de máquinas”, dijo.

Resaltó que, aparte del déficit de generación, la “demanda pico” (consumo) se ha mantenido prácticamente igual desde la semana pasada, entre 2,925 y 2,960 megavatios. A su juicio, esa prolongación es “inusual”, porque los picos no suelen durar más de dos días u ocurren en semanas diferentes. Soto atribuyó el escenario a factores como las altas temperaturas y la presencia de polvo del desierto del Sahara, que hacen que los abonados permanezcan más tiempo en espacios cerrados y, potencialmente, con acondicionadores de aire encendidos.

Ayer, a las 3:00 p.m., la capacidad disponible (generación en línea más reserva) en la AEE era de 2,700 megavatios. Ante ello, LUMA puso en marcha los apagones selectivos, que se prolongarían hasta la medianoche o un poco antes, a través de toda la isla, con una duración promedio de dos horas. Soto estimó que se afectarían entre 500,000 y 550,000 clientes, una cantidad similar a la del lunes.

“Nuestra expectativa es de, por lo menos, hasta el jueves. Es el mejor panorama que tenemos bajo la información disponible hasta ahora”, dijo, tras señalar que, a medida que se reincorporen las unidades al sistema, la posibilidad de apagones disminuirá, así como su duración.

Soto y Paredes exhortaron a hacer “uso comedido” de la energía.

Fuente: elnuevodia.com

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