AEE24 junio 2019

Sin fondos para dragado de lagos

La sedimentación presenta un cuadro crítico en varios de los embalses

Al menos siete embalses alrededor de la Isla enfrentan un cuadro crítico por la sedimentación acumulada con el pasar de los años y no existen los fondos suficientes para atajar la situación, reveló José Bermúdez, jefe de la División de Riego y Represas de la Autoridad de Energía Eléctrica (AEE).

Se trata de los lagos Caonillas, Dos Bocas, Guayabal, La Plata, Loíza, Lucchetti y Loco, en Utuado, Juana Díaz, Toa Alta, Trujillo Alto y Yauco, respectivamente.

Esta información salió a relucir específicamente en una audiencia pública encabezada por el presidente de la comisión cameral de Desarrollo Económico y Alianzas Público Privadas, Víctor Parés Otero.

Aunque en la vista se discutió que el impacto en estos cuerpos de agua representa un escenario preocupante en cuanto al abasto para cerca de 1.5 millones de ciudadanos, Bermúdez dijo a EL VOCERO que se descarta un plan de racionamiento en el futuro.

“Tenemos que tener algo bien claro. La gente habla de la sedimentación como algo que nosotros permitimos, pero es un proceso natural inherente. Una vez tú embalsas un río y lo conviertes en represa, el proceso de sedimentación comienza”, recalcó.

No obstante, la situación hay que evaluarla y atenderla, especialmente con las represas mencionadas. Actualmente, la AEE administra 21 embalses en Puerto Rico.

“Caso a caso”

“El problema es que cuando se habla de la sedimentación, se habla general. Tenemos que ver caso a caso. Hay que ver cuánto es la relación costo beneficio. En el caso de Patillas —que tiene 100 años y dentro de su funcionamiento tiene 78% capacidad de embalse—, no hay necesidad de gastar millones en un proceso de dragado para ganar capacidad”, sostuvo.

Agregó que hay que realizar unos trabajos de evaluación específica para entender la vida útil de cada embalse y la capacidad de almacenaje. De hecho, el proceso de evaluación de estos cuerpos de agua también fue tema de discusión en la vista pública liderada por Parés.

Otro asunto para atenderse es la disposición del material que no sirve una vez el embalse sea dragado.

“Ese material, lo que no sirva, tienes que llevarlo a un sitio que no afecte el ambiente”, dijo Parés.

El representante adelantó a EL VOCERO que —en aras de allegar fondos para realizar los dragados pertinentes—, evaluarán cada lago según la situación particular que represente.

Dependen de fondos federales

“El impacto de inversión es tan millonario que necesita fondos federales”, dijo el representante, quien adelantó que próximamente estaría realizando una vista ocular en el lago Dos Bocas, en Utuado.

Tanto Parés como Bermúdez coincidieron, por separado, en que la situación solo podría subsanarse con subvenciones federales.

Efecto de los huracanes

De igual forma, ambos reiteraron que los huracanes de 2017 empeoraron el cuadro. “Después de un evento como María se agrava la cosa”, mencionó Bermúdez.

El experto agregó que para obtener fondos que atiendan esta problemática luego de los ciclones, la Agencia Federal para el Manejo de Emergencias (FEMA) tiene como tarea evaluar y determinar cuánta de esta sedimentación adicional fue producto de los fenómenos atmosféricos.

Pero el proceso ha sido “lento” y los fondos todavía no han llegado, dijo. Y los costos de dragado son millonarios.

“No tenemos fondos para eso. No tenemos fondos para la permisología y proceso de dragado”, subrayó.

Parés había mencionado que durante la vista pública se dijo que el costo por dragar un embalse podría rondar entre $200 millones.

Fuente: elvocero.com

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