Josh Earnest, portavoz de la residencia presidencial, dijo que esas políticas van en el mejor interés de la economía y están respaldadas por empresas, líderes religiosos y funcionarios policiales de todo el país, "incluso en algunas comunidades que están ubicadas en estados bastante rojos", refiriéndose al color del Partido Republicano.
El juez federal de distrito Andrew Hanen se negó el martes por la noche a levantar un bloqueo temporal que impuso a las políticas del presidente en febrero después de que 26 estados, encabezados por Texas, interpusieron una demanda en la que desafían los cambios. El Departamento de Justicia del país le había solicitado a Hanen que revirtiera su decisión, pero el juez radicado en Brownsville, Texas, dijo que el gobierno no había "mostrado ninguna razón creíble" para que él revirtiera su fallo de inmediato.
Eso significa que al gobierno de Obama se le sigue impidiendo temporalmente que implemente políticas que les permitirían hasta a cinco millones de personas permanecer en Estados Unidos a pesar de que carecen de permiso para radicar en el país.