“Volveré a ser un ser humano. Volveré a ser un ciudadano estadounidense”, dijo Robert Eckford con la voz entrecortada después de llenar la solicitud en una oficina de supervisión electoral en Orlando.
La medida de votación entró en vigor el martes, anulando una prohibición que daba a Florida el mayor número de personas sin derecho al voto en todo el país. Posiblemente aumente la cantidad de votantes elegibles hasta en 1,4 millones de personas en un estado sin una clara preferencia partidista, conocido por sus pequeños márgenes en elecciones clave.
“Soy un exmarine”, dijo Eckford, quien cumplió con una sentencia de siete años en prisión por un delito relacionado con drogas. “Yo serví a este país. Cumplí mi condena. Cometí algunos errores, pero gracias a Dios el sistema funciona”.