La sonda Cassini de la NASA detectó moléculas de hidrógeno en los géiseres activos en este satélite, probablemente resultado de reacciones químicas entre el agua y las rocas en lo profundo del mar que podrían generar vida microbiana, anunciaron el jueves unos científicos.
La agencia espacial y otros expertos se apresuraron a indicar que ello no significa que haya vida en Encélado, sino que podría haber condiciones favorables para su desarrollo.
Hay un océano líquido debajo de la superficie de hielo de esta luna, que apenas tiene 500 kilómetros (300 millas) de diámetro. Desde hace tiempo y gracias a Cassini, los científicos saben de las columnas de vapor de agua que son arrojadas desde grietas en el polo sur de Encélado. La elevada presencia de hidrógeno deja entrever que podría haber reacciones químicas entre el agua cálida y la roca del lecho oceánico, a partir de las cuales podría surgir vida.