El reporte del Inspector General del Departamento de Seguridad Nacional indicó que los vuelos, en los que se repatriaron detenidos fundamentalmente a Centro, Sudamérica y el Caribe, iban parcialmente vacíos una tercera parte de las veces y que se pudieron ahorrar unos 41,1 millones de dólares llenando los aviones.
La auditoría identificó que 2.121 vuelos entre octubre de 2010 y marzo de 2014 tenían menos de 80% de los asientos ocupados. Esos vuelos, que representan 37% de los 5.699 auditados, costaron al ICE unos 116 millones de dólares.
Gillian M. Christensen, portavoz del ICE, dijo en un comunicado que la agencia está en profundo desacuerdo con que el reporte use los asientos vacíos como medida de eficiencia.