"Vamos a ganar. Y si no ganamos y Hillary sí, creo que vamos a tomar el gobierno", dijo Nancy Fraize, de 51 años y quien trabaja limpiando casas en Manchester, New Hampshire. "Personalmente creo que estaremos en la Casa Blanca sentados en el jardín frontal. En armas".
Su visión del posible resultado y las consecuencias no son raras. Las encuestas muestran una contienda indefinida y un renovado análisis a los emails de Hillary Clinton a tan solo unos días de la elección. Además, una encuesta realizada el mes pasado reveló que tan solo una tercera parte de los republicanos confía en que los votos se contarán de manera justa.
La mezcla de confianza en Trump y desconfianza en quienes ocupan el poder se reflejó una y otra vez en más de dos decenas de entrevistas a sus seguidores en estados donde la contienda presidencial aún no está definida.