"Hay un gran peligro con los ilegales", declaró el precandidato republicano a reporteros. Pero dijo tener "una gran relación" con los hispanos, incluso a pesar de que los líderes latinos lo han criticado duramente por describir a los inmigrantes mexicanos como criminales y violadores.
"Regresaré los trabajos de China, regresaré los trabajos de Japón", afirmó el magnate. "Los hispanos obtendrán esos empleos y amarán a Trump".
Mientras tanto, el secretario de Relaciones Exteriores de México, José Antonio Meade Kuribreña, quien esta semana visitó California, dijo al diario San Francisco Chronicle que el punto de vista de Trump "no tiene cabida en la política". Está "manchado por el prejuicio, racismo o simplemente ignorancia", dijo.