25 septiembre 2019

Banca internacional pierde interés en la Isla

Experimentado banquero Rafael Blanco Latorre analiza la situación del sector financiero en Puerto Rico

La reducción de la banca internacional en Puerto Rico no se proyecta como un signo positivo para el ambiente inversor que busca apuntalar el gobierno en su estrategia económica, ni envía el mensaje de amplia estabilidad que por todos los flancos posibles se pretende difundir.

Rafael Blanco Latorre, una autoridad en asuntos de la industria financiera, quien carga sobre sus hombros una amplia trayectoria de más de tres décadas en bancos locales e internacionales, y quien durante cinco años fue el Comisionado de Instituciones Financieras, conversó con EL VOCERO sobre los cambios a nivel local, las consolidaciones y la salida de la mayor parte de la instituciones financiera foráneas.

“Sobre la salida de bancos internacionales de Puerto Rico, es verdaderamente lamentable, principalmente por la imagen que nos pinta como jurisdicción de pobre potencial de desarrollo económico, lo cual, a su vez, desalienta inversión extranjera en nuestra Isla”, opinó Blanco Latorre, a preguntas sobre el entorno actual, con varias transacciones de consolidación pendientes de concretarse y otras que trascienden podrían ocurrir a futuro.

Al presente, operan en la Isla los bancos comerciales locales Banco Popular, FirstBank y Oriental. Están por concretarse la compra venta de Scotiabank por parte de Oriental, la adquisición de Reliable (una subsidiaria de Wells Fargo) por parte del Popular, y –según fuentes de EL VOCERO- podría estar cerca la venta de las operaciones locales de Santander.

“Como sabes, las entidades financieras globales –Puerto Rico tuvo a Chase, Citi (hoy día lo que queda de esta institución es una presencia nominal), BBVA, Reliable y alguna otra subsidiaria de Bank of America, mueven su capital en atención al desarrollo económico y potencial oportunidad del beneficio de tal crecimiento económico. Cuando ya no estiman potencial desarrollo, mueven su capital donde vean mayores oportunidades de rentabilidad”, analizó Blanco Latorre, quien llegó a ser presidente senior y miembro de la junta de directores del banco español BBVA y también laboró para Santander.

Al mirar el cuadro económico de Puerto Rico, el experimentado banquero –quien también laboró en Popular, Citibank, Banco de Ponce y en Ponce Bank- señaló que es importante reconocer que la Isla experimenta una recesión económica que supera los 12 años, y eso “nos deja muy mal parados al momento de escoger un lugar atractivo para invertir”.

“Cuando comencé en la banca (1971) habían sobre 12 bancos comerciales y sobre una docena de entidades de ahorro y préstamos... hoy apenas quedan cinco bancos comerciales que se reducirán a tres si se concretan las fusiones de Oriental/Scotia y FirstBank/Santander (como se ha especulado en la prensa). Nadie puede decir que eso es bueno para Puerto Rico; sólo es bueno para los que sobreviven”, analizó Blanco Latorre.

Estableció que a pesar de que la banca que sigue en operación está mucho mejor capitalizada y ha registrado números positivos –sobre todo en el último año-, cuando se le compara con la situación en República Dominicana hay dinámicas distintas, motivadas precisamente por el crecimiento económico que se experimenta en el vecino país.

“Solo hay que cruzar el Canal de la Mona para encontrar una República Dominicana con sobre 18 bancos; muchos de ellos de franquicias globales... no es por accidente. El crecimiento económico de sobre un 6% anual es una gran carta de presentación para inversión extranjera”, comentó quien fuera el Comisionado de Instituciones Financieras de Puerto Rico desde el 2012 hasta el 2016.

Blanco Latorre también recordó que en el pasado estuvo en Puerto Rico el Royal Bank of Canada, que era un banco de importancia global, igual se fue de la Isla y ahora mantiene presencia en República Dominicana.

Además de las repercusiones que eso pueda tener en términos de las inversiones foráneas que se puedan atraer, dijo que hay un impacto negativo en cuanto a la reducción de plazas de empleo por eliminación de redundancias resultantes, en particular en funciones operacionales y administrativas, y en la coincidencia de sucursales cercanas. De hecho, desde la histórica consolidación bancaria de 2010, que hizo desaparecer a Eurobank, Westernbank y HF Premier Bank, la cantidad de sucursales bancarias en la Isla ha registrado una importante reducción. Esos tres bancos representaban en conjunto unos $20,000 millones en capital y una quinta parte del sector bancario a nivel local.

“Una causa de pérdida de interés de los bancos globales en Puerto Rico fue -sin duda- la pérdida de la sección 936 del código de rentas internas federal. Las 936 confiaban sus millonarios depósitos principalmente a éstos bancos globales que mantenían una clasificación crediticia que les permitía confiar sus depósitos en éstas instituciones. Solo los principales bancos locales, como, por ejemplo, Popular, participaban del manejo de estos fondos 936”, anotó Blanco Latorre.

En agosto de 1996 se derogó la sección 936, y para entonces los depósitos asociados a estas corporaciones en los bancos, se estimaban en unos $15,000 millones.

“En conclusión, menos bancos limitan competencia y servicios y lacera la imagen de Puerto Rico como una jurisdicción de crecimiento y oportunidad de generar riqueza”, puntualizó Blanco Latorre.

Fuente: elvocero.com

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