20 enero 2020

Cero incidentes violentos en las fiestas

Alcaldesa reclama eficiencia en la gestión de seguridad

Sin ningún tipo de incidentes que lamentar, más allá de adultos intoxicados, culminó anoche la edición 50 de las Fiestas de la Calle San Sebastián, en el Viejo San Juan.

En total se esperaba ayer la asistencia en las calles adoquinadas de unas 100,000 personas, que se sumarían a las cerca de 600,000 que se estimaron visitaron las fiestas desde que comenzaron el jueves hasta el sábado.

“No ha habido ninguna incidencia de Ley 54, ningún asesinato; han habido dos querellas de propiedad de celulares, que se han perdido y 14 multas para gente que insiste en estacionarse en áreas donde no debe”, expresó ayer en la tarde la alcaldesa de San Juan, Carmen Yulín Cruz.

En términos de casos en estado de embriaguez, hasta las 6:00 a.m. de ayer, se reportaron 56 intoxicaciones.

“Ninguna de un menor, que el año pasado fueron tres, hemos ido reduciendo. Eso tiene que ver con la colaboración de los comerciantes y la repetición de que las Fiestas de la Calle San Sebastián no son un centro de cuido para que los padres dejen a sus hijos”, puntualizó a EL VOCERO.

La seguridad y la vigilancia recayó en manos de 600 policías municipales, 512 estatales, seguridad privada y ujieres, para un total de alrededor de 1,600 oficiales. A esto añadieron 300 cámaras de seguridad, la mayor cantidad empleada para este evento de cuatro días.

Cabe recodar la controversia surgida por funcionarios, incluyendo a la gobernadora Wanda Vázquez, que exigían la cancelación de estas fiestas, por temor a otro terremoto que atentara contra la seguridad de los asistentes. Esto ante la actividad sísmica que viene sucediendo desde el pasado 28 de diciembre en el suroeste de Puerto Rico.

“No (se sintieron temblores en Viejo San Juan), hemos sido muy precavidos de continuar diciéndole a la gente que si está aquí se mueva hacia allá. Si llego a cancelar las fiestas no solamente es el daño económico para los artesanos y quienes trabajan (aquí), es que la imagen que Puerto Rico iba a dar ante el mundo es que estábamos paralizados. Hay que construir una nueva realidad, prepararse para reaccionar de manera sosegada”, recalcó Cruz.

De acuerdo a la funcionaria capitalina, los comerciantes del casco urbano estimaron las ventas en un 15% a 20% más que en años anteriores.

“Por fin logramos que la gente entendiera que estas fiestas son la plataforma cultural más grande del Caribe y tiene ramificaciones internacionales”, afirmó.

Fuente: elvocero.com

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