Comercio 08 enero 2019

Preocupan las ventas en la "SanSe"

Comerciantes prevén baja en ventas para la festividad

Pese a que las Fiestas de la Calle San Sebastián volverán a contar con cinco días de celebración, comerciantes de la región norte del Viejo San Juan prevén que sus ventas podrían ser menores a las registradas en años anteriores tras la ordenanza municipal que los obligará a cesar sus operaciones a la medianoche.

La misma medida fue implementada en las fiestas del pasado año como parte del plan de seguridad tras el paso del huracán María. En ese momento, la alcaldesa de San Juan, Carmen Yulín Cruz, cambió la fecha de inicio a miércoles para amortiguar el impacto económico que pudiera tener la reducción del horario, con un día adicional de festividad. La ordenanza ser repite en estas fiestas que tomarán lugar desde el próximo 16 de enero, hasta el 20 de enero.

Esta situación, sumada a la baja en ventas que experimentaron los comerciantes durante los pasados cuatro meses, podría poner en jaque las operaciones de sus negocios. Joel Rivera, propietario de Cafetín 1.0, aseguró que el festival es la única oportunidad que tiene para reponerse de la estrechez experimentada.

“Los comerciantes de la región norte tenemos un problema y es que aunque ha llegado un sinnúmero de turistas en cruceros, por alguna razón no llegan acá. Los últimos cuatro meses fueron una temporada lenta para nosotros. Abrimos y en ocasiones no recibimos ni un solo cliente”, comentó Rivera.

La ordenanza municipal que establece los parámetros para una celebración ordenada, estipula que los establecimientos dedicados a la venta de alimentos o bebidas alcohólicas deberán cerrar a la medianoche, una hora luego de que acaben los espectáculos que se presentarán en las tarimas. Mientras, los hoteles endosados por la Compañía de Turismo (CTPR) están exentos de este horario y podrán continuar vendiendo alcohol solamente para el consumo dentro de la hospedería.

Aunque Rivera no descarta que pueda generar buenos números durante las fiestas, mencionó que las dos horas adicionales que se le cortan al horario de operaciones hacen la diferencia. “Nos hubiese gustado (a los comerciantes) haber estado, aunque fuera uno o dos días, en un horario extendido. Esto se traduce en más ventas y a pesar de que ha pasado más de un año del paso de María, muchos empresarios continuamos recuperándonos y necesitamos ese empuje económico para mantenernos a flote”, agregó.

Asimismo, Matthew LeBarron, gerente de La Taberna Lúpulo, lamentó tener que cerrar operaciones a la medianoche. Además, indicó que las ganancias que generan las horas adicionales que otorga el miércoles, no se comparan con lo que podrían producir en el horario extendido.

“Estamos preparados para recibir a los miles de visitantes que llegan hasta la Isleta durante la festividad. Empezamos a organizarnos hace meses porque es mucho trabajo. Es un buena semana y por supuesto, nos hubiese gustado poder operar hasta más tarde en la noche para poder recuperarnos”, acotó LeBarron.

A pesar de que la alcaldesa añadió el miércoles para compensar la merma en ventas que enfrentan con la reducción del horario, ambos empresarios recalcaron que no necesariamente es así porque es un día ligero, sin mucha actividad o movimiento. Otros comerciantes entrevistados también expresaron la misma preocupación, pero prefirieron no ser citados.

“Dos horas hacen una gran diferencia en nuestras operaciones. No pretendemos un horario extendido todos los días porque entendemos que hay muchas personas en el evento y que la ciudad necesita prepararse para el día siguiente. Pero, el miércoles el año pasado fue callado y lento y no pienso que sea muy distinto este año”, puntualizó el gerente.

Más regulaciones

La ordenanza municipal también estipula que la Oficina de Permisos del municipio regulará la instalación de inflables, rotulación temporal sobre fachadas públicas y la distribución de productos o muestras promocionales en el Viejo San Juan, La Puntilla y La Perla.

Tampoco permite el despliegue de comparsas de índole comercial sin las debidas autorizaciones, ni autoriza que los comerciantes o residentes alquilen o cedan sus balcones para el despliegue de propaganda comercial.

El pasado año, Pan American Properties demandó al Municipio de San Juan por entender que estas medidas eran un impedimento inconstitucional para ejercer el trabajo de mercadeo y ventas de sus marcas de bebidas en las fiestas.

Igualmente, prohíbe el expendio de bebidas alcohólicas y alimentos a través de ventanillas, ventanas o puertas que den a la vía pública.

EL VOCERO solicitó entrevista con la alcaldesa de San Juan, pero se informó que no harían declaraciones por el momento porque próximamente realizarán una conferencia de prensa.

Fuente: elvocero.com

Notas Relacionadas

Deja tu comentario