Puerto Rico19 julio 2019

Contundente pedido a Rosselló

El exgobernador Luis Fortuño y el alcalde de Bayamón, Ramón Luis Rivera, le solicitan la renuncia para que evite mayores angustias al pueblo

Luego de la manifestación masiva del miércoles, el gobernador Ricardo Rosselló parecía tener un respiro de las sonoras peticiones para que renuncie. Pero, en la tarde de ayer y casi a la misma hora que se cuajan las protestas en su contra, llegaron dos pedidos de renuncia que dejaron al gobernante más solo de lo que está en su decisión de quedarse.

Uno a uno, los principales líderes del Partido Nuevo Progresista (PNP) parecieron unirse en un coro contra el gobernador: la comisionada residente Jenniffer González pidió una reunión del Directorio del partido mientras el exgobernador Luis Fortuño y el alcalde de Bayamón, Ramón Luis Rivera Cruz, le solicitaron la renuncia.

En un extenso mensaje publicado en sus redes, Fortuño abogó por una renuncia sin la necesidad de un proceso de residenciamiento.

“El aferrarse a su silla hace este proceso más difícil para todos. Por usted, su familia, nuestro ideal y Puerto Rico, deje que otro termine su término”, escribió.

Fortuño se hizo eco de los manifestantes que llevan seis días protestando frente a La Fortaleza y sostuvo que Rosselló perdió su legitimidad.

“En este momento, el gobernador ha perdido su legitimidad y autoridad moral para regir nuestro destino”, agregó. “Esto ha sucedido con gran celeridad. La indignación que comprensiblemente siente la mayoría de nuestro pueblo se ha adelantado al proceso constitucional que necesariamente rige circunstancias como esta”.

Mientras que Rivera Cruz envió una carta abierta a Rosselló en la que lo invita a que “termine con este desasosiego y permita una transición ordenada”.

“No dudo que, en su corazón, usted quiera lograr lo mejor para Puerto Rico, pero en estas circunstancias es casi imposible”, le comunicó. “Exponerse a un proceso de residenciamiento abonaría aún más a esa paralización… produciendo mayor angustia en el pueblo, en sus colaboradores y sus correligionarios”.

En enero de 2016 el padre de Rivera Cruz, Ramón Luis Rivera —exalcalde de Bayamón y figura prominente del PNP— dio su endoso a Rosselló camino a la primaria en la que venció a Pedro Pierluisi. De inmediato, Rivera fue nombrado presidente del comité de campaña de Rosselló. En mayo de ese año Rivera Cruz también anunció su apoyo a Rosselló.

Ante las expresiones de Fortuño y de Rivera Cruz, ni la secretaria de prensa del gobernador, Dennise Pérez, ni el secretario de Asuntos Públicos, Anthony Maceira, emitieron comentarios. Ayer mismo Maceira confirmó que había presentado su renuncia el sábado, pero que continuaba en sus funciones públicas luego de que no le fue aceptada su salida. “No me he ido”, comunicó en un mensaje de texto a EL VOCERO.

Trump vuelve a la carga

A pesar de los esfuerzos de La Fortaleza por continuar como si nada sucediera, los golpes ayer fueron varios. Durante el día, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, utilizó su medio favorito —Twitter— para expresarse sobre la crisis que vive la Isla.

El gobernador, dijo Trump, “está bajo asedio”.

“Muchas cosas malas están sucediendo en Puerto Rico. El gobernador está bajo asedio, la alcaldesa de San Juan (Carmen Yulín Cruz) es despreciable e incompetente y una persona en quien yo no confiaría bajo ninguna circunstancia”, escribió Trump en su cuenta. Repitió que Puerto Rico ha recibido $92,000 millones para la reconstrucción, lo cual está muy lejos de los fondos federales que han llegado luego del huracán María.

Añadió que el dinero enviado ha sido gastado y malgastado. “Yo conozco bien a la gente de Puerto Rico y son fabulosos. Pero gran parte de su liderato es corrupto y le está robando al gobierno de Estados Unidos”, sostuvo el presidente.

Aferrado a la silla

Rosselló contestó diciendo que no se irá. Comenzó por reconocer que la multitudinaria marcha del miércoles “no ha pasado desapercibida para mí, para mi familia y ciertamente para nadie en el pueblo de Puerto Rico. Fue una participación amplia que respeto, no solo como un ejercicio democrático, sino como una manifestación natural del encono ante los sucesos recientes”.

“Tengo el compromiso más fuerte que nunca de llevar a cabo la política pública por la que tanto hemos trabajado en todas las áreas del gobierno. Reconozco el reto que tengo ante mí por las controversias recientes, pero creo firmemente en que es posible restaurar la confianza y que podremos, luego de este proceso doloroso y penoso, lograr reconciliación”, dijo el primer ejecutivo.

La ofensiva de los ciudadanos contra Rosselló surgió luego de la publicación de 889 páginas de un chat en el que quedan plasmadas las conversaciones que sostenía con sus más allegados. En el chat se evidencian burlas hacia las mujeres, los pobres y las personas obesas, también la homofobia y la misoginia. Se discute información confidencial ante la presencia en el chat de personas como el cabildero Elías Sánchez, quien no es funcionario. Además, hay burlas sobre los muertos del huracán María y los cadáveres acumulados en el Negociado de Ciencias Forenses.

Fuente: elvocero.com

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