COVID-19 23 marzo 2021

Proponen realizar pruebas de covid-19 a aguas usadas

La Coalición Científica explica que el método puede ayudar a identificar brotes y la presencia de variantes del coronavirus

Entre los esfuerzos que debe hacer el País para atajar los contagios del covid-19, la Coalición Científica de Puerto Rico recomendó al Departamento de Salud realizar pruebas de coronavirus al residuo de aguas usadas, lo que en otros estados y países ha ayudado a detectar a tiempo posibles brotes y la presencia de las variantes del mortal virus.

Marcos López, subdirector del comité de pruebas de la Coalición Científica de Puerto Rico y gerente de investigaciones del Puerto Rico Public Health Trust, dijo en entrevista con EL VOCERO que es un proceso sencillo que ayudaría significativamente en el esfuerzo de identificar casos positivos y controlar los contagios.

Explicó que el coronavirus pasa al excremento tan pronto hay un contagio y permanece allí por mucho tiempo.

“El virus dura mucho tiempo en el excremento de los humanos. Lo que hacen las ciudades grandes es que realizan pruebas a las aguas usadas. Estas aguas van a las plantas donde se procesan y regresan al sistema para reciclarlas. Se supone que, por lo que hemos leído, puedas identificar de qué área viene cada afluente porque los alcantarillados están todos trazados. Lo que se hace en algunos estados de Estados Unidos y algunos países es que identificas de dónde se recogen esas aguas, se centrifugan, se separan los sólidos y a eso se le hace una prueba de covid-19”, explicó.

Este tipo de análisis, expresó, podría ayudar a detectar si hay un brote en determinada área y las distintas variantes que haya en la Isla.

“Es un estudio súper viable para poder establecer brotes, posibles contagios tempranos que puedan estar surgiendo en unas regiones. Podemos identificar si hay un brote si se identifica un aumento en la carga viral de una región y se puede correlacionar con los casos que entran al bioportal”, agregó.

Uno de los estados donde se realiza este tipo de análisis es Arizona. En agosto del año pasado, una historia publicada en el Washington Post daba cuenta del análisis periódico que hace la Universidad de Arizona a los sistemas sanitarios del campus. Un resultado positivo en uno de estos estudios llevó a la universidad a realizar pruebas a 311 personas que viven y trabajan en un área común, lo que arrojó dos casos positivos en estudiantes que estaban asintomáticos. De acuerdo con la publicación, es un método que se utiliza en países como Singapur, China, España, Canadá y Nueva Zelanda, además de 37 estados en Estados Unidos.

“Entiendo que el Departamento de Salud ha hecho acercamientos a Acueductos para esto. En Estados Unidos se está haciendo en muchos estados”, afirmó López. “Esto es un método que se ha utilizado para otras infecciones, así es que debería ser algo que podamos hacer no solo para manejar el covid-19, sino para manejar otro tipo de infecciones”.

Sugieren ajustar las estrategias de las pruebas

La coalición fue designada por el gobernador Pedro Pierluisi para asesorarlo sobre cómo manejar la pandemia. El grupo emitió ayer un comunicado de prensa en el que abogaron por extender las pruebas diagnósticas de covid-19.

Los miembros de la Coalición entienden que las estrategias debiesen ajustarse para lograr tres metas: mayor accesibilidad a pruebas diagnósticas; distribución y uso de pruebas en puntos clave durante los procesos de reapertura; y ajustes en el uso de pruebas y estrategias científicas para monitorear el virus y sus variantes.

“Existen sobre 300 pruebas autorizadas para uso en los Estados Unidos y Puerto Rico. No hay razón para que una persona que quiera hacerse una prueba, no pueda hacérsela. Uno de los aspectos únicos en Puerto Rico es la cantidad de laboratorios privados que tenemos a través de toda la Isla y cómo esto aumenta la accesibilidad a la población. De hecho, se han logrado realizar ya más de 1.7 millones de pruebas moleculares diagnósticas”, expresó Bárbara Segarra, colaboradora de la Coalición Científica de Puerto Rico.

Reiteraron que, con la llegada de las pruebas y la accesibilidad de laboratorios en la Isla, no hay “escasez” de pruebas. Sin embargo, insistieron en que todavía existen “barreras” que dificultan realizarse estas pruebas, como es la exigencia de una orden médica para poder acudir a un laboratorio.

Entre las barreras, enumeraron además “desinformación sobre el tipo de prueba que se debe estar haciendo o el que no se autorice para ciertas pruebas un recobro por parte de los planes médicos”.

“La coalición recomienda que se remuevan esas barreras y se afinen las alianzas, como se ha hecho ya en la mayoría de las jurisdicciones de Estados Unidos y en otras partes del mundo, entre el Departamento de Salud y el sector privado para extender el acceso de las pruebas a la ciudadanía”, indicaron por escrito.

Fuente: elvocero.com

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