"No podemos especular sobre cuál será el próximo paso (de Trump), pero puedo asegurar que nosotros estamos con nuestra máquina hacia adelante", dijo a The Associated Press, Galo Beltrán, el gerente para Cuba de American Airlines (AA) poco antes de un cortar la cinta que da por presentada oficialmente a la casa de venta de la línea.
"Usted es testigo de la inversión y lo importante que es para American —como una entidad de Estados Unidos haciendo negocios— Cuba", agregó Beltrán, quien destacó que la aerolínea está realizando 13 vuelos diarios a la isla procedentes de Miami y Charlotte, en Estados Unidos, y con destino a seis ciudades: La Habana, Camagüey, Cienfuegos, Holguín, Santa Clara y Varadero.
AA comenzó sus operaciones regulares en septiembre pasado y fue la primera compañía conectar una ruta comercial desde Miami a La Habana en noviembre. Tanto ésta como Delta y Jet Blue forman parte un grupo de media docena de aerolíneas que recibieron autorización del gobierno estadounidense para desarrollar viajes a Cuba al calor de un acercamiento entre Washington y La Habana que comenzó en 2014 y amplió los viajes, logró la apertura de una embajada y una veintena de acuerdos de cooperación.