Los métodos de la organización incluyeron el uso de documentos e identidades falsas y travesías a escondidas en botes a México, Haití y la República Dominicana.
Estos detalles trascienden tras darse a conocer el contenido del auto de acusación contra tres individuos, describiendo el contrabando de 17 beisbolistas cubanos, entre ellos José Abreu de los Medias Blancas de Chicago y Leonys Martín de los Marineros de Seattle. Los contrabandistas solían apoderarse de un porcentaje del contrato de Grandes Ligas que el jugador acababa firmando con un club.
La acusación identifica a Bartolo Hernández, un agente de deportistas con residencia en Weston, Florida, y cuyos clientes incluyeron a Abreu. También se menciona a Julio Estrada, un socio de Hernández que dirige la agencia Total Baseball Representation and Training en Miami, y a Amin Latouff, de Puerto Príncipe, quien sigue en Haití. Los tres fueron acusados por delitos de complot y traslado ilegal de inmigrantes a Estados Unidos.