Cancerígena o no, los cubanos quieren carne roja
Pese a las prohibiciones legales y las declaraciones de la OMS, nadie parece dispuesto a renunciar a un bistec.
"A mí ya no hay quien me quita esta maldita costumbre, ya probé con vegetales, hortalizas y legumbres", entona el trovador Ray Fernández en una de sus canciones. El personaje principal de la tonada se hace llamar Matarife, quien cumplió diez años en la cárcel por hurto y sacrificio ilegal de ganado mayor.
A pesar de prohibiciones legales en la Isla y de las recientes declaraciones de la Organización Mundial de la Salud (OMS) sobre el carácter cancerígeno de la carne roja y procesada, los cubanos no parecen dispuestos a renunciar a su sueño de un bistec, una hamburguesa o un buen picadillo sobre el plato.