MIAMI, Estados Unidos.- La jueza federal estadounidense Beth Bloom rechazó la petición de la compañía de cruceros Carnival, que había pedido desestimar una demanda en su contra impuesta por una familia estadounidense que reclama compensación por el uso de sus propiedades en La Habana, confiscadas por el régimen cubano hace 60 años.
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En el dictamen, de nueve páginas y fechado el pasado 27 de agosto, la jueza establece que “el tribunal está de acuerdo con el demandante en que Carnival confunde una reclamación con una propiedad y un interés de propiedad. Por consiguiente, este tribunal considera que la demanda alega suficientemente que el demandante [Havana Docks] es propietario de una reclamación sobre la propiedad en cuestión”.
La demanda a Carnival fue interpuesta el pasado 2 de mayo en un tribunal de Miami por Mickael Behn, integrante de la familia dueña de Havana Docks Corporation. Poco después, el 30 de mayo, la compañía de cruceros pidió desestimar, mediante dos mociones, esta demanda y otra similiar, presentada el 27 de mayo por Javier García-Bengochea, descendiente de los propietarios de La Marítima Parreño, un negocio familiar dueño del muelle principal de Santiago de Cuba.