Después de las diez de la noche, Yunier se llega a un bar privado, a dos cuadras del solar empercudido y bullicioso donde vive y e compra media docena de cervezas Corona y una bebida energizante para ligar con el trago.
Centro Habana, municipio donde más droga se consume
Consumo de drogas en Cuba dispara las alarmas. A pesar del esfuerzo policial, en La Habana nocturna, entre reguetón y farándula, aumenta la adicción por los estupefacientes.
Luego de fumarse un taco de marihuana en la azotea de la cuartería, se sienta en una silla de hierro sin espaldar, con su?iPod y audífonos profesionales, a escuchar una frenética descarga de reguetón cubano.
Al poco rato, el móvil comienza a sonar. "Son los puntos (compradores) que vienen a buscar lo bello y lo prohibido (drogas).?A?la una de la mañana ya debo tener vendida las piedras que me quedan y dos onzas de yerba", comenta, mientras observa el cielo colmado de estrellas con la mirada vidriosa y perdida.