Más de tres décadas después de que ella escapó de una cárcel de Nueva Jersey y huyó a Cuba con la promesa de asilo político por parte de Fidel Castro, Joanne Chesimard, se encuentra a sí misma atrapada en una cautividad de una especie totalmente diferente, publica North Jersey.
Chesimard vive aterrada en Cuba
La suya no es una cárcel con muros o guardias sino la capital de Cuba, donde Chesimard, de 68 años, ha vivido desde la década de 1980. Su situación es descrita como la de una rehén de su propio miedo cada vez mayor - algunos dicen que su paranoia es omnipresente – debido a los lazos diplomáticos renovados entre el régimen de Cuba y los Estados Unidos que podrían a conducir a su regreso a una celda de la prisión de Nueva Jersey para terminar cumpliendo una sentencia de cadena perpetua por el asesinato de un policía estatal en 1973.
Tal es el retrato de una de las terroristas más notorias y misteriosas de América - una figura clave del Ejército de Liberación Negro - que fue vista en entrevistas recientes con asociados en La Habana, donde ha llevado una existencia enclaustrada.