Desde la muerte del dictador acaecida el viernes en la noche, los cubanos han defendido el historial de Castro, mientras que grupos defensores de los derechos humanos dijeron esperar que el hermano y sucesor del exgobernante, Raúl Castro, se movilice con más rapidez para permitir que los cubanos tengan una mayor libertad de expresión, reunión y otros derechos básicos.
"La pregunta ahora es: ¿cómo se verán los derechos humanos en la Cuba del futuro?", dijo el sábado Erika Guevara-Rosas, directora de Amnistía Internacional para las Américas. "La vida de muchas personas depende de esa respuesta".
Bajo el mando de Raúl Castro, Cuba ha dejado de encarcelar e imponer largas sentencias a presos políticos y en su lugar se realizan miles de arrestos breves cada año, lo que según los disidentes es un modo de acosarlos e interrumpir cualquier intento por crear organizaciones políticas. En la actualidad, los isleños se sienten más libres para criticar a su gobierno en público, aunque cualquier intento por protestar o manifestarse es rápidamente anulado. Hay periodistas independientes dentro de la isla, pero encuentran casi imposible distribuir material impreso y reportan acoso frecuente por parte de las autoridades.