Al presidente Barack Obama ya casi no le queda tiempo para cumplir su promesa de cerrar la prisión de la base militar que Estados Unidos tiene en la bahía cubana de Guantánamo. Todavía quedan allí 60 reos y solo un tercio tienen el visto bueno para ser trasladados.
Si Obama no logra cerrar la cárcel en los tres meses que le quedan de gobierno, la instalación seguirá allí. Su sucesor Donald Trump no solo se ha comprometido a mantenerla abierta, sino que dijo en abril que "la vamos a llenar de gente mala, créanme. ¡La vamos a llenar!".
El magnate declaró a The Miami Herald ese mes que apoyaría la idea de juzgar a los ciudadanos estadounidenses acusados de terrorismo en esa base, aunque eso requeriría cambiar las leyes y probablemente surgirían denuncias de que es algo inconstitucional.