La iniciativa que puso fin en diciembre a medio siglo de distanciamiento entre Estados Unidos y Cuba ha sido presentada como el fruto de 18 meses de diplomacia secreta, pero en realidad hubo un camino más largo y cauto por parte del presidente Barack Obama y expertos en Cuba para forjar el reencuentro.
Confidentes de Obama cuentan cómo se llegó al deshielo
El proceso fue tan secreto que al principio quedaron al margen los responsables de la diplomacia bilateral. La agencia Reuters entrevistó a más de una docena de allegados del Presidente que sí estaban al tanto.
La agencia Reuters, en más de una docena de entrevistas con personas con conocimiento directo del proceso, descubrió tambiénnuevos detalles sobre el inicio de las conversaciones y cómo se estancaron a finales de 2013, en sesiones secretas celebradas en Canadá.
Altos funcionarios de la Administración Obama y otros revelaron cómo los dos países marginaron a sus equipos de política exterior y cómo Obama buscó la bendición del Vaticano para apaciguar a quienes se oponían.