Instalada en la residencial barriada de Miramar, al oeste de la ciudad la tienda llamada "Zona +", es una nave pintada de blanco a donde en góndolas hasta el techo se pueden ver latas enormes de tomates, conservas de maíz, café, papel sanitario, aceite por galones o envases para comida, constató la AP.
El panorama que podría ser usual en muchas ciudades latinoamericanas o norteamericanas es una rareza en Cuba, a donde no existe el mercado mayorista y los pequeños mercaditos estatales que dan servicio a la población cuentan con una o dos marcas de los productos.
"El lugar es bonito, la atención buena, pero sigue siendo el mismo precio de los minoristas. La verdad no resuelve nuestros problemas", expresó a la AP, Naidi Carrazana, la propietaria de una pequeña cafetería el municipio de Playa que recorría el negocio con un carro lleno de cajas de cartón envueltas en plástico grueso de cerveza, refrescos y aguas embotelladas.