En un comunicado, el Ministerio de Relaciones Exteriores de Cuba informó el domingo que funcionarios estadounidenses informaron el 29 de mayo que una funcionaria de la embajada informó haber experimentado “síntomas de salud” después de escuchar los sonidos en su casa dos días antes.
Cuba dice que envió investigadores a la casa que no encontraron una fuente potencial de sonido, y no se les permitió tener acceso a la funcionaria.