Pero, pese a que logró sellar su boleto por primera vez en dos décadas, lo pronuncia sin excesiva fiesta, casi con la boca pequeña y en voz baja. Y es que "presentes" no están todos los que se esperaba estuvieran representando a la isla en el torneo.
"Vamos con mucha alegría, disposición y buena actitud, sin presión alguna", proclamó el viernes el seleccionador Nicolás Vives, tras entrenar en las instalaciones del club de las fuerzas aéreas en Río, a dos días del debut frente a Rusia.
La presión quizás no acompañe a la docena de jóvenes seleccionados, pero la polémica está servida desde hace semanas para el combinado cubano, cuya preparación se vio seriamente perjudicada por el escándalo de un supuesto intento de violación sexual que salpicó a seis jugadores que permanecen detenidos en Finlandia, donde participaban de un torneo a comienzos de julio.