Claro, no sólo de las toallitas. También de que el aire acondicionado funcione, de que haya waffles para el desayuno y de cientos de otras comodidades a las que los turistas estadounidenses están acostumbrados y que esperan que Cuba les proporcione.
Según los expertos, los turistas que viajen a la isla ascenderán al doble este año gracias a la flexibilización de las restricciones de viaje que fueron promulgadas el viernes.
Las agencias de viajes a Cuba establecidas en Estados Unidos aseguraron que, simplemente, no hay más habitaciones en los pocos hoteles de alta gama que cumplen con los estándares internacionales.