El presidente del consorcio biofarmacéutico estatal cubano BioCubaFarma, Eduardo Martínez Díaz, reconoció que el retraso en obtener la certificación de la Organización Mundial de la Salud (OMS) para las vacunas contra el Covid-19 desarrolladas en la isla es completa responsabilidad de esa entidad.
Cuba reconoce responsabilidad en no reconocimiento de sus vacunas
El presidente del consorcio biofarmacéutico estatal cubano BioCubaFarma, Eduardo Martínez Díaz, reconoció que el retraso en obtener la certificación de la Organización Mundial de la Salud (OMS) para las vacunas contra el Covid-19
Martínez admitió que hubiese preferido que la autorización de la OMS llegase antes, pero aseguró que el retraso se debió a una decisión de las autoridades cubanas, que habrían dado prioridad a la fabricación masiva de las vacunas, de acuerdo con un despacho de la agencia española EFE.
El funcionario defendió esa estrategia, que según dijo, tuvo un impacto significativo en el control de la pandemia en Cuba y añadió que en el país se han producido ya más de 80 millones de dosis, de las que más de 70 han sido ya inoculadas en la isla y en otros países amigos, en referencia a los aliados políticos que las han usado.