Una historia que refleja el drama migratorio en su forma más cruda.
El cuerpo de Marintia Cruz Vidal, una joven cubana de 25 años, permanece sin ser reclamado en el Servicio Médico Forense de Villahermosa, Tabasco, y podría terminar en una fosa común si ningún familiar se presenta antes del 30 de abril.
Cuenta regresiva para evitar la fosa común
Las autoridades mexicanas han fijado esa fecha como límite para que sus familiares puedan reclamar sus restos. De lo contrario, será enterrada sin identificación familiar, como ocurre con cientos de cuerpos no reclamados.
Murió lejos de casa
Marintia llegó a México en 2025 como parte del flujo migratorio que atraviesa el país rumbo a Estados Unidos. Su muerte, sin embargo, sigue rodeada de interrogantes.