Algunos vecindarios en la capital de Cuba, con unos 2 millones de habitantes, ya tenían electricidad, pero la mayoría de La Habana seguía en la oscuridad. El impacto del apagón va más allá de la iluminación, ya que servicios como el suministro de agua también dependen de la electricidad para que funcionen las bombas.
Cubanos angustiados siguen sin electricidad tras días de apagón
Muchos cubanos esperaban con angustia el domingo en un momento en que la electricidad en gran parte de la isla todavía debe restaurarse en su totalidad después de días de apagón.
Las personas comenzaron a cocinar en las calles con estufas a leña improvisadas antes de que la comida se echara a perder en los refrigeradores.
Ylenis de la Caridad Nápoles dijo con lágrimas en los ojos que está llegando a un punto de “desesperación”.