El nuevo hotel gestionado por la cadena española Iberostar —que todavía no se ha inaugurado pero está prácticamente terminado— se convirtió en blanco de críticas de los cubanos que se preguntan por qué el Estado hizo una inversión millonaria en este proyecto en medio de una dura crisis económica y cuando además el turismo reportó las peores cifras en décadas.
Cubanos cuestionan inversión en hoteles en medio de crisis y caída en el turismo
Imposible no verlo. Una enorme masa rectangular de concreto y cristales de más de 150 metros de altura y 542 habitaciones que se recorta entre los viejos edificios de La Habana.
El establecimiento es parte de un plan que levantó una docena de este tipo de edificaciones de lujo —principalmente en La Habana— y que no se detuvo ni en la pandemia sin que a la fecha se lograra comercializar con éxito a los ya inaugurados.
“Con el gasto tan grande pudieron haber sido construidos hospitales, escuelas que están desbaratadas”, dijo a The Associated Press Susel Borges, una artesana de 26 años entrevistada frente al edificio.