LA HABANA, Cuba. -El pasado 17 de diciembre, en una alocución televisiva desde su despacho, Raúl Castro anunció el comienzo de la normalización de las relaciones con los Estados Unidos.
Cubanos esperanzados con los cambios entre EE.UU. y Cuba.
"Aquí nada cambia para mejor", nos dice Manuel Soto, un jubilado de 68 años, refiriéndose a los recientes anuncios del gobierno. "Pueden venir los americanos, los rusos o los chinos, aquí siempre los jodidos vamos a ser nosotros. Cuando éramos amigos de los rusos y ellos mandaban de todo, aquí había cantidad de gente que se acostaba sin comer y que el techo de la casa se le caía encima. El hambre no es de ahora, ni del Período Especial. ¿Por qué se fue la gente en los 60, y en los 70, y en los 80? Yo no sé por qué hay gente por ahí tan contenta si todo el mundo sabe que estos tipos [refiriéndose al gobierno cubano] no sueltan nada para el pueblo".
Aunque nos aclara que no le gusta hablar de política y que no le interesa quién esté en el poder, José Tomás, sin dejar de limpiar el fruto de su pesca en el Malecón habanero, coincide con la desesperanza de Manuel Soto: "Aquí cada año es peor. La cosa se pone fea y al final allá arriba todos se dan la mano. La política es sucia. Es mejor ni hablar, que cuando vengo a ver ni me dejan pescar".