Quien paga 1500 dólares por un coyote, puede pagar tranquilamente 550 u 800 por una travesía segura.
"Hemos sido ampliamente generosos y responsables. No es por gusto del gobierno de Costa Rica, que estas personas quedaron acumuladas acá. No obstante a ello, hemos hecho todo lo posible para que lleguen a su objetivo, que es los Estados Unidos", así de fuerte lo advirtió este martes el presidente costarricense Luis Guillermo Solís y el canciller Manuel González.
Tienen toda la razón, lástima que su discurso parece estar comprometido con aquel viejo concepto romano de soberanía que describe a papá Estado como el único soberano mientras el resto tiene que servir.