LA HABANA, Cuba.- A pocos días de abandonar la Casa Blanca, el presidente de Estados Unidos Barack Obama, que tanta simpatía generara entre los cubanos durante su visita a la Isla en marzo de 2016, ha derogado la política de “pies secos-pies mojados” y el sistema de Parole para profesionales cubanos de la salud.
Cubanos de la isla opinan: "La gente se va a seguir tirando al mar"
La perorata incluida en el acuerdo es destacable solo por la continua culpabilización de Cuba al gobierno de Estados Unidos. Del texto se infiere que la ley de marras es un acicate a la emigración; por tanto, las autoridades norteamericanas son las únicas responsables por la pérdida de tantas vidas en alta mar, víctimas del tráfico de personas, o de incontables vandalismos.
No se hizo mención a la responsabilidad del gobierno cubano en esa “emigración riesgosa y desordenada” que se agudizó con la dura crisis económica de los noventa. Hábilmente redactado, el discurso hizo énfasis en el trato preferencial que dicha legislación suponía para los migrantes cubanos, subrayando que a partir de su derogación, los mismos tendrían idéntico status al resto de los latinoamericanos que arriesgan sus vidas para llegar a la tierra del Tío Sam.