Uno de los documentos que había sobrevivido de la anterior política migratoria cubana ha sido desactivado. Se trata de la célebre "Tarjeta Internacional de Embarque y Desembarque", que todo cubano estaba obligado a rellenar al salir del país. Este formulario estaba compuesto por una hoja de color blanco y su copia, de color rosado. El viajero lo recibía de manos de la agencia que tramitaba su pasaje: el original se quedaba en la ventanilla de inmigración del aeropuerto y había que conservar la copia para poder regresar al país.
Desaparece la tarjeta de embarque, según 14yMedio
La importancia del "papelito" era que, al volver a Cuba, las autoridades del país visitado le exigían al cubano que lo presentara, a menos que la persona con intención de viajar a la Isla tuviera residencia permanente en el extranjero y poseyera un "pasaporte habilitado". Si no se tenía la habilitación en el pasaporte ni el modelo rosado, el cubano pasaba a ser alguien que intentaba entrar ilegalmente a su propio país.
Muchos viajeros perdían ese comprobante y tenían que pasar por un consulado cubano para obtener la documentación que les permitía volver a casa. A finales de 2014 el opositor Guillermo Fariñas fue víctima de esa situación en México, cuando a punto ya de abordar el avión para regresar a La Habana, se le impidió hacerlo porque a la aerolínea no le estaba permitido incluirlo en la nave sin ese documento.