"¡Esto es un abuso!", grita Leandro Pérez, fotógrafo del periódico Adelante –órgano oficial del Partido Comunista en la provincia Camagüey–, cuando los policías lo agarran por los brazos, le quitan la cámara, lo empujan, ignoran sus explicaciones y credenciales y finalmente lo esposan, el pasado martes 24 de febrero durante una protesta opositora.
Detienen a fotorreportero oficialista por "pasarse de la raya"
Esa mañana, la policía había arrestado violentamente a un vendedor ilegal en una cola, lo que provocó la protesta de sus colegas y algunos opositores vinculados a ellos. Luego, vino más policía, sprays, gritos contra el Gobierno, autos patrulleros y esposas, movilización de los funcionarios de instituciones cercanas para gritar "¡Fidel, Fidel!", más empujones...
Hasta ahí, lo normal en Cuba. Pero Leandro Pérez, cuyo lugar de trabajo queda a 100 metros, se entera y se acerca. Toma fotos de lo que ocurre, hasta que los policías y los funcionarios llamados para participar en el improvisado acto de repudio, lo ven y lo detienen. Muestra las credenciales, grita, se explican él y su acompañante, pero no les creen o no les importa, y termina esposado. Un mal rato que, por suerte para él, no duró mucho.
- Temas
- Cuba
- Fidel
- redes sociales