El presidente Barack Obama sigue en las de apaciguar a dictaduras brutales mientras gana muy poco a cambio. Se confunde a la dictadura cubana con el pueblo cubano, cuando en realidad, sus intereses son diametralmente opuestos, escribe este martes en la revista Time el congresista norteamericano Mario Diaz-Balart.
Diaz-Balart lanza en "Time" severa crítica a la política de Obama hacia Cuba
"Con arrogancia extrema, el presidente Obama actúa como si él estuviera por encima de la historia y la sabiduría de todos los presidentes estadounidenses desde Dwight D. Eisenhower, el primero en imponer sanciones al régimen de Fidel Castro. La política exterior de Obama es radical incluso en comparación con su propio partido. El presidente John F. Kennedy impuso muchas de las primeras sanciones severas contra el régimen de Castro, y el presidente Bill Clinton firmó la ley Helms-Burton que codificó las sanciones a la dictadura que Obama ahora quiere levantar", apunta el legislador republicano de origen cubano.
Agrega Diaz Balart en Time que el pueblo cubano simplemente quiere reunirse pacíficamente, decir lo que piensa, practicar su religión, acceder a Internet, y disfrutar de los frutos de su trabajo. "Mientras los octogenarios enfermos que mandan en Cuba nunca permitirían que esas libertades simples sean otorgadas", recuerda el político cubanoamericano.