En los siete meses que transcurrieron desde que los gobiernos de Cuba y Estados Unidos anunciaron negociaciones hasta que abrieron embajadas en Washington y La Habana, respectivamente, un puñado de políticos estadounidenses viajaron a la Isla para visitar sitios turísticos, hablar con pequeños emprendedores y analizar con miembros del régimen un eventual levantamiento del embargo. Pero casi no hubo contactos con los disidentes, reporta la AP.
Disidentes señalan reducción de encuentros con políticos de EEUU que visitan la Isla
Washington mantendrá sus programas de promoción de la democracia en Cuba, asegura un portavoz.
La agencia dice haber hecho un recuento, confirmado por prominentes disidentes, que arroja que más de 20 legisladores estadounidenses viajaron a Cuba desde febrero y no se entrevistaron con los grupos de oposición, algo habitual en el pasado.
"Lo único que quieren es abrir negocios, embajada", dijo Berta Soler, líder de Damas de Blanco. "Cada vez que venía alguien de Estados Unidos, de alto nivel, siempre antes de montarse en el avión hacía tiempo para reunirse (con opositores) y esto no está sucediendo".