En La Habana existen pandillas juveniles que se dedican a robar y prostituirse. Muchos se enrolan en el ñañiguismo o la masonería. Abusan de sus mujeres y sin motivos golpean a gente indefensa.
Droga, alcohol y cuchillo en La Habana, de noche y de día
Ni siquiera era un teléfono sofisticado. Pero eso no le importó a la pandilla juvenil que pasada las doce de la noche asaltó a Carlos, 12 años, estudiante de octavo grado, para despojarlo de su móvil, una gorra de béisbol y cincuenta pesos (unos dos dólares).
Sucedió en La Víbora, barrio del municipio 10 de Octubre. Junto a unos amigos, Carlos navegaba por internet en el Parque del Mónaco, a media hora del centro de La Habana.