Los comentarios son el indicio más sólido hasta ahora de que Estados Unidos contempla una respuesta diplomática enérgica que podría abortar la incipiente e histórica renovación de relaciones entre los dos países. Las respectivas embajadas reabrieron en 2015 tras medio siglo de hostilidades.
En declaraciones al programa "Face the Nation" de la cadena CBS, Tillerson dijo que "es un tema muy grave en el sentido al daño a la salud que ciertos individuos han sufrido. Hemos tenido que traer a casa a parte de ese grupo".