LA HABANA, Cuba.- Isela servirá carne de res en el cumpleaños de su esposo y eso la hace una persona afortunada en un país donde algunas comidas pueden llevarte directo a la cárcel.
El camino oculto de la carne en Cuba
Ella, adaptada a la adversidad del entorno, decidió correr el riesgo y salió, tarde en la noche, a comprar dos libras de filete allá donde algunos le dijeron que pudiera haber, siempre que, en el frigorífico de las cercanías, todo marche bien, es decir, no hayan auditorías estatales, operativos policiales o incendios devastadores como el ocurrido recientemente en un almacén de Arroyo Naranjo.
La carne de res, desaparecida de nuestros deprimidos circuitos comerciales debido al control por parte del gobierno y destinada al consumo en los sectores más exclusivos de la sociedad cubana, es traficada en el mercado negro de la isla desde hace más medio siglo y, en consecuencia, sus habilidosos mercaderes, han desarrollado múltiples estrategias para sortear los obstáculos que le impiden llegar a la mesa de la familia cubana.