El hotel Habana Libre, un emblema de la capital cubana y de toda la Isla, se ha convertido por estos días en un símbolo de los tiempos que están por llegar. Poco a poco, el cartel con el nombre del célebre alojamiento ha ido perdiendo letras, un deterioro que no ha escapado al humor popular que intenta leer en clave la frase que va quedando: "bana Libre", "na Libre", "a Libre" han sido algunas de las últimas variaciones que ha sufrido el icónico letrero de color azul.
El emblemático cartel del hotel Habana Libre ha perdido varias letras en los últimos días
"Ahora solo falta que caiga la ‘a’ para que Cuba sea de nuevo libre", apuntó con sorna un transeúnte que se quedó varios minutos con la mirada hacia arriba a la espera de presenciar el momento en que “llega la libertad”, al menos en el techo del hotel que Fidel Castro expropió a la compañía estadounidense Hilton y desde donde gobernó el país durante los primeros meses de 1959.
En 2018, el hotel cumplió seis décadas. Con 27 plantas y una inversión inicial de 28 millones de dólares, el edificio ha pasado por momentos de luces y sombras, años deglamour y otros de franco deterioro. Pero pocos habaneros recuerdan una imagen como la actual, con su cartel cayéndose a pedazos.