El régimen castrista, una vez más, aplica la ley del embudo a su conveniencia y mientras sube desmedidamente los costos de los servicios y productos estatales, amenaza al sector privado con severas sanciones si los cuentapropistas elevan sus precios.
El régimen amenaza a los cuentapropistas
Desde que se anunció la llamada Tarea Ordenamiento, nombre eufemístico para llamarle al paquete de medidas brutales de control económico, los medios oficiales han enfilado sus cañones a los emprendedores particulares, a quienes les han endilgado el cartel de especuladores si osan subir sus precios.
No hay nada de especulación en ello. Simplemente, se trata de adecuar los precios a la ley suprema del mercado de oferta y demanda, así como al alza del costo de vida impuesto por el propio gobierno.