Vidal fue juramentada para su nuevo cargo en una ceremonia encabezada por el presidente Raúl Castro, de acuerdo con la prensa cubana. Autoridades señalaron que Gustavo Machín, subdirector del departamento de relaciones con Estados Unidos, también dejará su puesto para convertirse en embajador ante España.
En un gobierno reconocido por opacidad, Vidal y Machín contaban con una inusual libertad para discutir públicamente las relaciones de Cuba con Washington. A menudo ofrecían conferencias de prensa para hablar sobre los vínculos diplomáticos que se reestablecieron hace dos años. Bajo su tutela, el gobierno cubano normalmente hablaba con mayor apertura sobre el estado de las relaciones bilaterales, de lo que lo hacía su contraparte estadounidense.