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Fracasa experimento para reordenar el transporter privado en Cuba

Cuando un almendrón llega al parque El Curita, que ocupa una de las manzanas más céntricas de La Habana, en la confluencia de las calles Galiano y Reina, decenas de personas se abalanzan sobre el vetusto automóvil de los años 50, pero de inmediato se paralizan cuando el chofer anuncia a gritos "carrera directa", que se cobra a precios astronómicos.

Ahora los taxis privados deben afiliarse a tres categorías para las rutas.

Una de recorrido definido, con el que dan un servicio colectivo tipo Uber Pool, otra regular o directa, que funciona como recorrido libre, y una tercera clásica, destinada para el turismo.

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