La visita de Castro a Francia tiene lugar después del histórico acuerdo alcanzado en diciembre en París para aligerar la deuda externa de Cuba.
El presidente francés François Hollande, quien durante muchos años fue dirigente del partido socialista de Francia, recibió el lunes a Castro con un caluroso abrazo en el Palacio del Elíseo de París e inició el encuentro entre ambos con la exclamación en francés "¡Vive Cuba!" ("¡Viva Cuba!").
Ambos mandatarios prometieron desarrollar vínculos económicos, políticos y culturales en una conferencia de prensa conjunta.