LA HABANA, Cuba.- La popularidad y la afición por el baile mandaron a Rafael Arnaldo Rodríguez Agramontes, de 24 años, de vuelta a la cárcel, 12 meses después de ser liberado.
Su madre, Adelfis Agramontes Chala, describe que para bailar en público Rafael iba desde su casa en la calle Neptuno hasta el boulevard de San Rafael, donde lo conocen como ¨el loquito¨.