Tras casi un mes y medio desde el inicio de la venta de cocinas de inducción en Holguín, la mala calidad de un producto que ha costado 500 pesos cubanos ha provocado la insatisfacción en muchos compradores. El módulo comercializado incluía una cocina, cazuela, jarro, sartén con tapa y cafetera.
Holguineros con la cocina a cuestas...
Los talleres reciben a diario las cocinas de inducción averiadas desde el mismo día de compra y faltan repuestos para arreglarlas.
"El modelo que están vendiendo no es bueno porque los clientes vienen diariamente al taller con las cocinas rotas; algunos, incluso, las han traído con desperfecto el mismo día que las compraron", explica a 14ymedio Mireya Almaguer Martínez, recepcionista del taller situado en la calle Aguilera esquina Mártires, escogido para el servicio post venta en la ciudad de Holguín.
"Cuando la cocina no tiene arreglo, el mecánico escribe un dictamen dándole baja técnica", asevera Almaguer. Con ese documento, firmado por la directora del taller, el cliente entrega el producto defectuoso en la tienda donde lo compró y obtiene su dinero de vuelta.