ver más
Cuba

"I speak English": el 'boom' de las academias de idiomas en Cuba

Cientos de miles de nacionales se lanzan al estudio porque quieren emigrar o para trabajar en el sector turístico.

En la capitalina calle San Lázaro, entre puestos de pizzas y unos taxis colectivos que dejan una estela de humo, un reluciente cartel anuncia clases de inglés para todas las edades. En la puerta, una mujer de unos cincuenta años anota los detalles del curso y cuenta el dinero que lleva en la cartera. Años después de haber estudiado ruso, cuando la presencia soviética invadía la Isla, está decidida a hablar "la lengua del enemigo".

El boom de las escuelas de idiomas en Cuba no estalló con los anuncios del 17 de diciembre pasado, pero el anuncio del próximo restablecimiento de las relaciones entre La Habana y Washington parece haber acelerado la tendencia. Cientos de miles de nacionales se lanzan a repetir "Mary is a girl" y "Tom is a boy", unos porque quieren emigrar, otros porque esperan encontrar una plaza de trabajo en el sector turístico.

Las nuevas flexibilizaciones para el trabajo por cuenta propia han contribuido a aumentar el número de licencias de profesores de idiomas. Los que ya hablan inglés han encontrado un filón para brindar sus servicios a los ansiosos aprendices que quieren poder expresarse –en el menor tiempo posible– en la lengua de Shakespeare. Lecciones intensivas para comunicarse en sólo tres meses o cursos de perfeccionamiento y obtención de vocabulario son algunas de las ofertas que se publicitan en el mercado de las lenguas.

Los anglohablantes nativos son los más demandados. Como Thomas, que llegó a Cuba para hacer un curso de fotografía en el Instituto Internacional de Periodismo y terminó casándose con una holguinera. "Ahora vivo aquí y trato de ganarme la vida con lo que mejor sé hacer", cuenta. "Todavía no he sacado un permiso, pero busco a gente con dinero que vaya a radicarse en Estados Unidos y que esté dispuesta a pagar por horas de conversación con un yuma", agrega.

Notas relacionadas

Dejá tu comentario