Así lo dejó entrever en su reporte televisivo sobre cuatro presuntos miembros de Clandestinos. Dijo que merecían ser fusilados y los acusó de pintar con sangre de cerdo 11 bustos de José Martí y tres carteles con la imagen de Fidel Castro.
La amenaza es clara: el régimen estaría dispuesto a fusilar otra vez a quienes se le opongan en Cuba
El régimen no reveló cuando juzgaría a los supuestos miembros de Clandestinos.
Por primera vez desde el 2003 advirtió públicamente la posibilidad de un fusilamiento en Cuba, aunque en este caso dijo no lo haría.